Delta del Orinoco y Pueblo Warao

El Delta del Orinoco se puede representar como un triángulo invertido cuyo vértice se encuentra entre los estados Delta Amacuro, Monagas y Bolivar, tomando como punto de referencia la ciudad de Barrancas del Orinoco. Sigue al Oeste nor/oeste por el caño Mánamo en frontera con el estado Monagas hasta su salida al mar  en el Golfo de Paria frente al extremo sur oeste de la isla de Trinidad (a una distancia de solo 15 Km),  y abarca también el río San Juan  en el estado Monagas y el recorrido del caño Guariquén en el estado Sucre. A la derecha de la ciudad de  Barrancas sigue el río Grande –Wirinoko- y el Imataca   hasta su salida al Atlántico y se extiende hasta la frontera con Guyana.
A lo largo y ancho de este territorio triangular  conformado por un entramado de ríos y caños que terminan en el mar,   se encuentran  dispersos más de 300  asentamientos del Pueblo Warao.
Según especialistas,  el vocablo Warao se puede traducir al castellano como Gente de Canoa, representación fiel de su relación con este medio de transporte y del permanente desplazamiento por su territorio a través de ríos y caños.
Su idioma es considerado por la mayoría de lingüistas,  expertos en el tema, como una lengua independiente, actualmente  hablada por el 97% de su población.
En el cuadro siguiente se muestra la distribución de la población Warao  de acuerdo a los resultados del último Censo Nacional de Población 2001.

Entidad    Población Warao    Porcentaje
Delta Amacuro    29.827    83%
Monagas                   4.188    12%
Sucre                              515    1%
Bolívar                          788    2%
Otras entidades         710    2%
Total                        36.028    100%
Fuente; Censo Nacional Población y Vivienda 2001. INE

La concentración mayor de población Warao se encuentra en el Municipio Antonio Díaz  del estado Delta Amacuro donde alcanza aproximadamente al 56% del total de este Pueblo en nuestro país.
El Pueblo Warao es un ejemplo extraordinario de adaptación cultural a un medio ambiente muy especializado y frágil. Parte de sus territorios ancestrales fueron declarados Reserva de Biósfera mediante decreto 1.633 con fecha 5 de Junio de 1991, la reserva comprende  una superficie aproximada de 876.500 hectáreas y en ella  se encuentra una diversidad  notable de ecosistemas (destaca una de las mayores superficies de manglares costeros de América) y gran variedad de fauna : mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces.
Junto al decreto de Reserva de Biósfera dirigido a proteger esta rica área ambiental y cultural, a lo largo del tiempo se han producido intervenciones  estatales  a través de proyectos de “desarrollo” que han alterado la dinámica ecológica de la zona, tal como ha ocurrido con el cierre de caño Mánamo (CVG Proyecto de desarrollo agrícola  1965),  o con el Proyecto Gasífero Gran Mariscal de Ayacucho (actualmente en pleno desarrollo por PDVSA) entre los más conocidos, que afectan directamente o  constituyen una amenaza cierta para la población y el medio ambiente en general.
Por otro lado el cambio en los patrones de asentamiento Warao que se traduce en la sedentarización de sus comunidades  a orillas de ríos y caños, y el crecimiento demográfico natural  en áreas donde escasea la tierra firme,  unidos a la falta de servicios sanitarios y a la precariedad tanto en el suministro  de agua potable a las viviendas como en los  servicios educativos y de salud, inciden negativamente en las condiciones de vida de esta  población  que se presenta hoy como una  de las que muestra peores indicadores en lo que se refiere al desarrollo humano.
A pesar de estas condiciones adversas el Pueblo Warao mantiene la identidad de su cultura tal como se puede apreciar en sus característicos asentamientos con viviendas palafíticas, la fuerza y vigencia de su idioma y la belleza del arte de su cestería y tejido de chinchorros de moriche.
Destacados antropólogos en el país han realizado,  desde hace décadas,  importantes trabajos de investigación  sobre el Pueblo Warao; entre ellos cabe destacar en primer lugar a H.  Dieter Heinen gran investigador que ha dedicado una densa obra etnológica a este Pueblo,  a Werner Wilbert siguiendo la línea de trabajo de su padre Johannes Wilbert y a Bernarda Escalante, apoyados especialmente por la Fundación La Salle y el Departamento de Antropología del IVIC. Este esfuerzo científico, junto con el de otros estudiosos,  dentro y fuera del país ,   nos permite contar con una amplia bibliografía  que junto a la información censal oficial da cuenta de la historia, importancia y presencia de este Pueblo  Indígena de Venezuela. Foto: Juan Pedro Ruiz Allais

Referencia: Maria Luisa Allais, Antropologa

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